viernes, 28 de diciembre de 2018

no se equivocó su primera maestra.




Sus sotas eran de clausura
y los ases nunca coincidían con el palo.
De cada moneda al aire:
cien caras apostadas cruces
y un judas por cada última cena.

Aún así los lobos no le mordían
y las putas le perdonaban
cuando no se le levantaba la voz
 declamando los versos
de Chinaski.

Vivía en un barrio
de asesinos y camellos
donde verdugos vestidos de luto
compraban flores de plástico
para sus acuarios.

No se equivocó mucho su primera maestra:

«Allá donde vayas el oleaje
te arrastrará a otro transportín»

No tardó en probar suerte con la ruleta rusa.
Su ángel limpió el arma.
Su demonio se aseguró
de que las balas no fueran de fogueo.
Su novia de la escuela le advirtió:

«Eres lo contrario de lo que buscas,
buscas lo opuesto a lo que necesitas
y por encima de todo
siempre ganarán tus dudas»

En resumen:

Por más que apretara el gatillo
ninguna bala iba a ser para él.


miércoles, 19 de diciembre de 2018

el cuento de otro Job.





Labraba la tierra de sus amos
a lomos de dos asnos regalados
por las monjas de un asilo.
El comisario no le quitaba ojo.
Sus vecinos decían preocupados que aullaba
a las lunas "menstruaneras",
y que sus hijas no se le resistían.

Se llamaba Job
y ningún dios tenía intención
de ponerlo a prueba.

Un día desapareció sin más.
Nadie en el pueblo respiró aliviado.
Temían lo peor.
«Lobo oculto: carnicería inesperada»
—decían los que habían visto
fotografías de lobos en los libros
de la escuela.
«Lobo que no se ve: alma que ha poseído
para caminar camuflado entre nosotros»
—gritaban los que habían
escuchado a los que habían
visto las fotografías.

Se llamaba Job
y ningún dios tenía intención
de ponerlo a prueba.

No tardaron en aparecer
 las primeras víctimas.
Desfilaban desnudas y sonrientes.
Con un bebé entre sus brazos.
Enfiladas hacia el final de sus vías.
Destilando armonía y felicidad.
Ebrias de abrazos, besos y esperma
con denominación de origen.
Sentenciando por todo ello a Job
ante los ojos de los hombres feos y estériles.

Se llamaba Job
y ningún dios tenía intención
de ponerlo a prueba.

Su cacería comenzó al día siguiente.
A cambio de su cabeza:
el culo virgen del hijo del alcalde.
Así lo había ofrecido
el grado espiritual más alto de la comarca.
«Sin duda es el miembro más bello
de la comunidad»
—afirmaron todos, al escuchar la recompensa,
excepto los dos ciegos homosexuales.
Y se quemaron tres bosques,
dos graneros abandonados,
y a una bruja que hablaba con él
cuando coincidían en la fuente de la plaza.
El humo lo haría salir o lo dejaría muerto
hasta el día del juicio final.
Era un buen plan.

Se llamaba Job
y ningún dios tenía intención
de ponerlo a prueba.

No ocurrió ni lo uno ni lo otro.
Ni entregado ni muerto se supo de Job.
Nadie lo volvió a ver.
Los sabios de la aldea
se vieron obligados a inventar la televisión
para que su mito se esfumara.
La última dama que preguntó
a las estrellas por su paradero
murió al día siguiente en la cuna de Judas.

***

Job mientras tanto, lejos,
yacía junto a la más virgen de las madres amazonas.
La mujer llevaba tiempo dándole cobijo en su hacienda
 a cambio de follar al menos
 una vez a la semana por sorpresa...
... y nunca los sábados.

Se llamaba Job.
Y a partir de ahí  los dioses
comenzaron a prestarle atención.



jueves, 13 de diciembre de 2018

poca fe para tanto sexo por internet





Mi camello se fugó vestido de novia
con el dinero de su esposa.
La droga, por lo visto,
no da para mucho hoy en día.
Lo supe unas horas después
de que la llamara para 
pedirle perdón.
Yo había ido a comprar azúcar en polvo
y ella, desolada, me lo contó.
Luego me usó de pañuelo
para limpiar el semen
que me obligó a derramar sobre su pecho.


(salmo responsorial)
Algunos dioses se enfadaron por ello.
Otros simplemente
se apagaron ante la falta de rezos.
Demasiados fieles en la foto
y poca fe para tanto sexo por internet.


La última vez que me pasé por mi trabajo
mi jefe ya no era el mismo.
Ajustes en la producción me dijeron.
Lo llamé por teléfono y lo cogió su mujer.
Estaba llorando.
El muy imbécil 
se había ido a trabajar a otra ciudad
para que no faltara dinero en su casa
en lugar de sumarse a la revolución.
Acudí a consolarla y me pidió que la follara 
por cada una de las veces
que mi jefe me había tocado los cojones.


(salmo responsorial)
Algunos dioses se enfadaron por ello.
Otros simplemente
se apagaron ante la falta de rezos.
Demasiados fieles en la foto
y poca fe para tanto sexo por internet.


Nunca he pretendido ser un buen amante.
La cama me da sueño 
y apenas se fabrican ya buenas sábanas.
Prima la firma sobre la calidad
 porque la calidad es algo en desuso
desde que aparecieron los proxenetas. 
Así se lo expliqué a la "costillita"
del portero de la finca
que, cerrando los ojos, me aconsejó:
«Entre una buena yegua
y una prometedora jubilación
elige siempre la mejor mamada»


(salmo responsorial)
Algunos dioses se enfadaron por ello.
Otros simplemente
se apagaron ante la falta de rezos.
Demasiados fieles en la foto
y poca fe para tanto sexo por internet.






miércoles, 12 de diciembre de 2018

autos de choque





Por la noche buscaba carreteras y cerveza.

Mala combinación si tienes un destino.

Buena si sabes diferenciar
los faros de los coches de "La Luz"
y en la radio ponen buena música.

Le advertían de los riesgos:
las vidas ajenas, las multas y las lesiones.
Por ese orden.
No le hablaban de la muerte
porque sabían que no la temía.

Temía a las mujeres, a los niños
y a la policía local.

Por ese orden.

«Cualquiera de ellos
terminará haciéndote pagar
por tu falta» —dicen que decía.

La última vez que se le vio con vida
fue en los autos de choque
del parque de atracciones abandonado.
Bebía vodka y se sentía acorralado
por el resto de los coches desguazados.

«¡De frente no! ¡De frente no!»
—dicen que decía.

Por lo visto había perdido reflejos.









el último golpe.






El último golpe le recordó 
al sabor de la tierra
que le hizo tragar el matón del colegio.
Pero esta vez no había ningún Luis Carlos
ni nadie que se apellidara Alegre
propinándole una paliza.

Ni siquiera puños o piernas.

Podía abrir los ojos y mirar alrededor
que no vería venir la siguiente patada.

«¡Madre!» imploró.

"Madre" contenía todo lo que necesitaba decir.
Pero "madre" hacía tiempo que se mecía
entre la amnesia y los recuerdos estúpidos.

"Madre" ya no era ni siquiera padre.

Madre era cemento y aceite.
Yerma. 
Madre era saco de grano podrido,
exceso de una próspera cosecha.
Madre se había ido
dejando sobre la cama
su último y más desgastado vestido
y un segundo apellido.

Por eso no dudó en derrumbarse.
Más allá del suelo no había "peor".

En eso consistía.

Esperar hasta que el arbitro
 contara sus diez y lo diera por KO.
Levantarse antes suponía más golpes.
Quedaban rounds.

¿Cuántos huesos rotos necesita un hombre
para que lo declaren inútil en el ring?

«¡Levanta!»
 se escuchó gritar
 a una mujer entre el público.

Por lo visto era la hija del alcalde
que esa misma tarde se había afiliado
al partido de la oposición.










martes, 4 de diciembre de 2018

me lo advirtieron.




Me lo advirtieron.

La vía atraviesa el verano
y su tren estaciona en tierras expoliadas.
El dios de los mendigos
visita alcohólicos anónimos los sábados
y mientras tanto sus fieles
se agolpan alrededor de la fuente
a la espera de que se separen las aguas
 y abra el bar de la esquina.

No hay trago sin promesa
ni promesa sin burla del pasado.
Las mujeres van y vienen del mercado
en busca de una religión que las acepte
como ángeles o consejeras.
Mientras tanto la novela rosa
vuelve a ocupar
los escaparates de las librerías.

Algo es algo.

Es un error dotar de sexo a las especies.
Simplificaría las cosas hablar de A y B.
Siendo A quien no soporta a B
 (salvo en el momento del orgasmo)
y suponiendo que sea B
 un ser vivo capaz de escribir su propio nombre.

Todo es ingeniería y poesía.
Armas y palabras.
«El amor es la herramienta del poeta»
—dijo el Poeta tras abandonar a su familia.

Me lo advirtieron.

Si sigues colándote entre bastidores
no disfrutarás de la obra.
Pero fui niño de tempranas hambres
y no pude evitar interesarme
por los muslos de las cupletistas.

A partir de ahí
saber e ignorancia por partes iguales.
"Ires" y "veniretes"
desde ningún lugar hacia ninguna parte.
Sonrisas ante la adversidad,
lágrimas cuando llega lo bueno.
Navidades en la pobreza
y cuaresmas llenas de felicidad.

Me lo advirtieron.

Como te atrevas a salirte del tablero
maldito hijo de puta...

...serás feliz.







domingo, 2 de diciembre de 2018

una buena trompa






La luna hiere al búho.
Los hombres se entierran en minas
a cambio de enfermedad
y dinero para sus crías.
Todo parece ir según lo previsto.

La humanidad está en peligro.
El Gran lobo ha dejado de aullar.
En las aceras no se baila si llueve
y hay más policía de paisano
que uniformada.

No preguntes a tu dama
por qué reza por sus hijos
mientras peca en los brazos 
de otro tío.
La respuesta te espantaría
y te haría correr hacia las camas
del gimnasio de tu barrio.

No amanece porque sí.
Las nuevas tendencias dicen que amanece
porque el universo te quiere ganador.
Ni mediocre, ni gilipollas.
Seas lo que seas eres la razón
por la que los demás han de soportarte.

Ningún dios es ya el Alfa y la Omega
Eso ahora es cosa de concesionarios.
Lo importante es que mientras conduces
escribas la historia de tu propia divinidad
y que crucifiques a tu hijo
en la madera de las video consolas
cuando te lo ponga difícil.

Es tan simple como todo lo demás.
Tan "encrucijado" como una madeja de alambres
para un ferretero con clientes a la cola.

Mientras, el amor sigue fabricándose
en los calendarios de los grandes almacenes
y los enamorados se besan
pendientes de la mercancía 
del resto de vagones.

Nada vale tanto como te dijeron
y lo que te queda por pagar es el "carpe diem"
de los bancos que te lo vendieron.
La manada ya no obedece al instinto.
La evolución está a la deriva y
en manos de "la inteligencia emocional".

Todo esto el Gran lobo lo sabe:
Así es la naturaleza.
Mata para crear.
Crea para mejorar.
Mejora para matar.

Así que el Gran lobo se retira a morir.
convencido de que los elefantes
 escogieron bien
el lugar donde enterrarse.

A fin de cuentas...
todos llevaban una buena trompa.









jueves, 29 de noviembre de 2018

madres







No tengas miedo.
Mamá te estará esperando
a la salida.
Mamá nunca se retrasa.
Y acierta con las palabras.
¡Qué diferencia 
con el resto de las voces!
Hasta cuando 
las grita suenan a cobijo.
¿Quién sino mamá
sería capaz de esconder
tu arma, mentir a la policía
y acudir a la iglesia cada domingo?
Mamá sabe que Dios 
está de su parte.
Porque mamá cumple 
con su deber de madre.
La policía y los jueces
son inventos de los hombres.
Mamá lo sabe.
Dios inventó a las madres.
Y sus reglas
son las únicas reglas que valen.
 Y mamá lo sabe también.
Sabe que a Él le debe
que tú seas su hijo.
Y aún sabiéndolo no lo culpa
por ello.

¿Cómo hacerlo
si nunca tuvo una madre
que le diera cariño?

martes, 27 de noviembre de 2018

No es fácil disparar a un tonto




No es fácil disparar a un tonto.

Por muy sangrienta que haya sido la guerra.
Por muchos que sean los hermanos  
que haya derribado con su escopeta.
Por muchas madres de tus hijos
que haya violado.
Si le apuntas te mirará a los ojos
y comprenderás que no sabe 
como ha llegado hasta el cañón de tu arma.

Y eso te dejará indefenso.

Porque tú sí sabes de qué va todo esto.
Porque tú sí has comprendido 
que la batalla no está entre los que pelean.
Que ni siquiera hay pelea.
Pero que tiene que parecerlo
para justificar el precio de tu fusil.

Y el tonto te mostrará su sonrisa.
La misma sonrisa que pondría 
cualquiera que llegue a averiguar
el origen del universo.
Una sonrisa franca e ignorante.
Una mueca para los intelectuales
y una pista para los sabios.

Una sonrisa de la que dependerá tu vida.

Porque el tonto no dudará como tú.
Para él no habrá nada más que 
lo que aprendió cuando su padre
lo linchó a patadas por no entender:

Que todos eran enemigos.
Y que el enemigo es el malo.


Suerte, amigo,
a pocos metros de ti
otro tonto está comenzando 
una guerra.










martes, 20 de noviembre de 2018

tierra de gusanos.





Tengo suerte.
La vida me cuida.
Las farolas se encienden
en las calles oscuras
y sus chulos me recomiendan
a sus mejores chicas.
«¡Eh tío! —me dicen —
tienes cara de que nadie te cuida.
¿Qué tal un buen polvo
a cambio solo de dinero?»

Demasiado caro —me digo.
El dinero es lo que más me cuesta conseguir.

Aún así me dejan ir sin problemas.
La mayoría me reconocen 
como el tipo que no sabe meterse en líos
sino que los provoca.

Seguramente hablaron con mi madre
después de mi primer examen de religión.

No era mucho de creer en Dios.

¿Cómo serlo si él mismo me ayudó 
a ser el único espermatozoide que 
no se rindió en aquel polvo?

Tierra de gusanos.

Todos terminaremos
siendo mariposas 
en las pinzas de alguna mantis.


lunes, 29 de octubre de 2018

la banca nunca pierde.



El encapuchado me entregó el arma.

«Tienes que jugar.
Rusa o americana el cargador
conserva la bala que decidirá
si hay o no hay próximo paso»

«No me gusta la violencia»
—respondí negándome a cogerla.

«No haber nacido» —me espetó
colocándomela de nuevo en la mano.

Hubiera preferido estar solo.
No quería que nadie se sintiera responsable
de mi suerte.
Todos terminamos haciéndolo.
Todos creemos representar un papel
en la vida de los otros
cuando la realidad es que la vida de los otros
es la que condiciona la nuestra.

No lo dudé.
Como la mejor retirada de esparadrapo
apreté el gatillo de golpe
para evitar el miedo que
precede al dolor real.

Nada.

Devolví el revólver al crupier.

«He ganado. Dame las fichas.
Quiero retirarme»

Y el muy hijo de puta empezó a reírse.

«¿Cómo puedes ganar si la banca nunca pierde?»

Y continuó riéndose tanto que no pude evitar reírme con él
e invitarle a un trago.


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uNo




Llueve.

Las cañerías huelen mal
y tú no encuentras tus bragas.
No te vistas.
Quédate y dime que no lo hago mal.
Al infierno con la verdad.
De alguna manera tus mentiras
me alimentan más.

¿Qué queda de uNO cuando
a uno de los dos se le retrasa el orgasmo?

Terapia.

Escucha el rumor de las viejas en la calle.
Los pájaros que viven del aire.
Túmbate a mi lado.
¿Has escuchado que el invierno que viene
persigue desde hace siglos al que se ha ido?
No todos tienen a alguien por quien morir.
¿Serías tú mi razón?

¿Qué queda de uNO cuando
el otro lo abandona en mitad de su pesadilla?

Demencia.

Los colores suenan a caricias de manos ásperas.
Los coroneles siguen siendo
los románticos en la jerarquía militar.
Y sigues prefiriendo el café a mi saliva.
¿Será el cansancio
de cargar con tanto amor reprimido?
¿O solo una eventual pérdida de tu agnosticismo?

¿Qué queda de uNO cuando
el otro deja leer su diario solo a desconocidos?

uNO.

(...)








la serpiente Abigail.




Tropezaba a menudo con sus palabras.
Iban más rápido que sus pasos.
Tampoco le importaba mucho.

Decía que lo importante era follar
y tener a alguien con quien hacerlo que
fuera de carne y hueso.
Con sabor a pasión y necesidad.
Con olor a tierra fértil, tempestad
 y a secuoya anciana.

"Los polvos venidos del narcisismo
suelen acabar rompiendo los espejos".

Eso decía.

Y que sobre cristales rotos
resultaba jodido caminar deprisa,
y que entonces su voz
todavía le sacaba más ventaja,
y que... esto y lo otro.

A mí me gustaba escucharla.
Tenía el silbo de la serpiente
y su cuerpo se retorcía como el de una gata.

Tienes que saber a lo que me refiero, amigo.
Parece que se te estén entregando
pero en realidad tú eres su ovillo de lana.
Su ratón de campo.

No entendía como no se devoraba a sí misma.

Aunque como casi nunca entiendo nada 
cuando estoy con una mujer
decidía no pensar y prometerle algo. 
Algo que ninguna Abigail pudiera descifrar
sin reconocer que detrás de su belleza e inteligencia
siempre habrá aburrimiento y discordancia.
Algo que la desconcertara de su instinto
y la acercara entre mis brazos
a la primera vez que un hombre se tumbó sobre ella
llamándola ÚNICA.

Ahí ella me dejaba libre durante unos segundos y sonreía.

«Demasiado pronto para cumplir
y tarde para prometer, chico.
¿De qué tienes miedo?»
—me susurraba a unos dedos de mi cara.

«De defraudarte» —respondía yo entre estertores.

«Eres lo que traes.
Traes lo que te dieron.
Te dieron lo que aprendieron.
Aprendieron lo que no supieron olvidar.
¿Todavía crees que pintas algo aquí
capullo?»

Y sin más herramienta que su calor
me abría desde el cuello hasta donde acaba mi piel.
Cogía lo que en ese momento necesitaba de mí
y me bendecía con el spoiler
del camino hacia el cielo.

Yo mientras tanto aprendía a quererla
tal y como me enseñaron en la clase de biología:

Sin saberlo.



domingo, 7 de octubre de 2018

sin condón y la tragedia griega.




Tú y yo cenando en la misma cueva
donde me despegué
del pecho de mi madre por sexta vez.

Tú y yo cenando mientras en la costa
mueren peces y hombres,
árboles y perros
y las doctrinas se refugian
de lo que que es más fuerte
que cualquier filosofía o política.

La presa se revuelve... 
aún no ha derramado toda su sangre.
Tiene que doler ser el menú del fuerte
consciente de la vida que habrías tenido
si hubieras sido rápido.

Quien ama primero
muere primero.
Quien ama después
se perderá algo importante en cada polvo.

Hay algoritmos en los besos
y sigue impresionándonos la AI o Dependencia Artificial 
(Que es como debería llamarse  a cualquier cosa que nos sirva sin rechistar).

Brindas conmigo a sabiendas de que soy 
el más que probable próximo borrón
en tu lista de posibles orígenes para tus descendencias.

Me conmueve tu condescendencia
y me perturba tu serenidad.

Una matrona me advirtió sobre esto:

«Por cada trago de vino que tomes con una mujer
la vida te acercará un paso más a la jaula de Edipo»

Y aún así... 

...por algo que ni siquiera sé escribir...

...decidimos no usar preservativo.




viernes, 5 de octubre de 2018

La vida no se vive.




La vida no se vive.
La vida se descubre.
¿Todavía no conoces la rima?
Entonces mejor bájate 
en la próxima parada.

Conoce a un niño.
Desentierra un misterio.
Enfréntate a una guerra.
Indaga en un dios escurridizo.
Prueba a escuchar algo más 
que los latidos de tu corazón.
Cierra los ojos.
Piensa en tu ataúd.
Pregúntate qué será de lo que no verás.
Ríete del ego de tu verdugo.

La vida no se vive.
La vida se descubre.
¿Todavía no conoces la rima?
Entonces mejor bájate 
en la próxima parada.

Adelante con tu carnicería.
Queda tanto ganado como días y miserias.
Atrévete a preguntarte quién eres en realidad.
Agacha la cabeza.
Soporta el yugo de tu vanidad.
Confía en lo que pasa desapercibido.
Duda de lo que es evidente.
No hay otros sin ti.
No existe un tú sin nadie.
Rema y reza pero no reces sin remar.

La vida no se vive.
La vida se descubre.
¿Todavía no conoces la rima?
Entonces mejor bájate 
en la próxima parada.

Déjate aconsejar si yerras en tu destino
y desconfía de los guías y profetas.
Tus enrevesadas dudas se ríen de ti.
Eres tan básico como esencial
 para entender que la infancia 
es tu mayor prueba.
Superarla implica tener que volver 
a ella para perder todo lo que has ganado.
Nadie tiene Norte sin Sur
ni se escapa de la trampa de la perspectiva.

La vida no se vive.
La vida se descubre.
¿Todavía no conoces la rima?
Entonces mejor bájate
en la próxima parada.

Muerto o vivo valdrás lo mismo
a los ojos del desconocido.
Los que te quieren solo te harán vulnerable
salvo que conozcas el Secreto.
Mientras tanto envejeces
y la tierra se nutre de lo que te engendró.
No vaciles a la hora de escoger entre todo o nada
porque es lo mismo que elegir entre un poco y lo demás.
Ni eres el único
 ni cuando apuestas sabes lo que haces.
Pierdes cuando ganas
 y ganas cuando crees perder.

La vida no se vive.
La vida se descubre.
¿Todavía no conoces la rima?
Entonces mejor bájate
en la próxima parada.

Aprende de lo peor de los demás
y de lo mejor de ti mismo.
 Luego mira tu reflejo en el espejo,
seguro que aprecias más a los mentirosos
y un poco menos a los que hablan de la verdad.
Ella o Él. Él o Ella
(para que nadie dé por culo)
 serán siempre la incógnita.
En términos evolutivos nunca dejará de haber géneros.
En términos racionales vale tanto una teoría
como el sueldo de los que han sabido enunciarla.
A la mierda la moral y la ética.

La biología exige su precio y pago.

La vida no se vive.
La vida se descubre.
¿Todavía no conoces la rima?
Entonces mejor bájate
en la próxima parada...

Seas lo que te creas que eres...
...hagas lo que hagas...

...ERES IMPAR.









miércoles, 3 de octubre de 2018

la reflexión de la sartén.




Me pidió que usara las pinzas de madera en la sartén.
Las metálicas podían quitar el esmaltado antiadherente.
Por lo visto esa era la razón de que las sartenes me duraran tan poco.

Eso me lo dijo a las pocas horas de conocernos.

La había invitado a terminar la noche en mi casa
y de madrugada nos entró hambre y preparé algo.
Ni siquiera había sartenes a la vista.
¿Cómo podía saber si me duraban poco o mucho?

No di más importancia al asunto.
La gente tiende a magnificar la nimiedad
para convertirla en regla universal
y así tener algo de lo que hablar que no sea de ellos mismos.

A la mañana siguiente nos despertamos con hambre.
Se ofreció a preparar los filetes que tenía en la nevera a punto de caducar mientras se colocaba con gracia las bragas.

Yo llegué unos minutos más tarde a la cocina.
Los estaba cortando en trozos más pequeños
con un cuchillo y un tenedor metálicos apoyándose en la propia sartén.

Me interesé por la razón que le llevaba a incumplir 
su propia sugerencia.
«Yo tengo cuidado» me explicó.

¿Cómo podía saber si yo era un hombre que no tenía cuidado?
Apenas habíamos hecho otra cosa que no fuera follar
en el poco tiempo que nos conocíamos.

No di más importancia al asunto.
La gente tiende a juzgarte sin conocerte
para hacerse una idea falsa de quien eres
y así poder cumplir sus fantasías de curarte, 
mejorarte o lo que sea que quieran hacer contigo.

Nos casamos al año.

Seis meses después no me quedaba ninguna amiga.
Según ella todas me amaban en secreto y 
esperaban pacientes a que después de 15 años de amistad
las poseyera como el mejor amante.
No era sano para nuestra relación que conviviera con la tentación.

Al año y 8 meses la encontré con otro hombre en la cama.

Soy un hombre que entiende lo bueno y lo malo del matrimonio.
Lo malo de que dure mucho y lo bueno de que acabe pronto.

Quise tranquilizarla. Le expliqué que no se preocupara por mí.
Encontraría a otra. Volvería a ser feliz.
Pero me aclaró que no estaba nerviosa. No debía tomármelo a mal.
Por lo visto no eran cuernos graves... 
Sí... había pasado... pero no sentía nada por él... 
se trataba solo de la casual combinación
 de un calentón y un desconocido que llevaba
 trabajando varios meses en su oficina
 pero con el que nunca había intimado de esa forma hasta ese día.

Había sido solo un calentón.
Solo sexo. 
Solo sexo y nada más.

Puedes creerme, amigo, cuando te digo
 que en lo único que pensé mientras la escuchaba
 fue en la jodida sartén.








martes, 2 de octubre de 2018

el túnel





No estoy preparado para nada.
Todo me sorprende.
Tras cada paso otra prueba.
Tras cada prueba
ni fracaso ni logro.
Solo otra. 
Y otra.
Otra.

Sin haberte buscado me encuentras.
Como Ángel me anuncias 
que tu Dios no me espera.
Que hay autobuses de sobra...
Y que lo mejor para alejarse
es quedarse quieto.

Te pregunto por los libros de autoayuda
y me regalas un espejo
y una foto de mi madre,
 y una foto de mi padre.

Antes de conocerse.

Eso sí.

Antes de conocerse.

Exhibes tus piernas y tus ojos
y me invitas a atravesar el túnel juntos.

«Ahí dentro —me adviertes— 
muchos han caído 
por no saber separar el deseo de la piel
ni el amor del instinto»

Ni te entiendo ni quiero hacerlo.
Tus piernas y tus ojos son tan innecesarios
para la vida como cualquier diamante o pepita de oro
y aún así no dudaré en matar 
al primer fantasma que trate de hacerte daño 
mientras lo atravesamos.

Sonríes.

«¿Es que nuestro Dios ya me tiene por bueno?» 
te pregunto.

Y llorando me respondes:

«Ojalá fueras ateo»








"gaudeamus igitur" dijo mi Señor.




En mi Roma el César es siempre una mujer
y en el Coliseo no se matan cristianos.
No hay más fiera que sus piernas
ni más tortura que saberme privilegiado
por haber sido esclavizado.

Aún así yo miro al cielo 
y me encomiendo a la voluntad de mi Señor.
Asustado le rezo:
«Si has de liberarme hazlo ya, Padre,
no esperes a que su imperio sea invadido
y devastado por otros ejércitos y sus lencerías»

Él me habla de primaveras y otoños.
De veranos y de inviernos.
Y me explica que la respuesta 
nunca está en los climas tropicales.
Dice que allá donde el verde es perenne
se esconde el secreto de la vida eterna
y que vivir para siempre aburriría a cualquiera
que no supiera crear un universo de la nada. 

Que nadie puede lograrlo.

Que los monoteístas estamos en lo cierto.

Y que gaudeamus igitur iuvenes dum sumus.















viernes, 28 de septiembre de 2018

¿Papá?





¿Papá?

No me funciona tu teoría.

Las variables de la ecuación
siguen siendo las mismas
sin embargo las constantes...

las constantes son otras.

¿Cómo puede variar una constante?

¿Papá?

Tú sabías de matemáticas.
Tú las entendías.
Tienes que aclararme esto.

Entiendo que va a ser difícil en el mundo físico
pero recuerdo que tú veías en lo abstracto algo concreto. 

No te parecía ninguna gilipollez
la paradoja de Aquiles y la tortuga
ni que 0 elevado a 0 diera 1.

Va... Papá... si eras capaz de entender esa mierda
no me creo que no puedas responderme 
desde donde quiera que estés.

Para cualquier estrella tú sigues vivo, dicen.
Y para mí también sin hacerme falta estar tan lejos.
Aunque bien es cierto que tu sangre y la mía
no se derramarían en las mismas guerras
no deja de ser verdad
que tú hubieras muerto por mí cada día
y yo por ti antes de cualquier adolescencia.

¿Son las guerras las constantes?
¿Los ejércitos?
¿Las armas?
¿Los enemigos?
¿La situación sentimental de los generales?

¿Papá?

¿Podrías aclararme esto?

1+1+C=X

¿Papá?








martes, 18 de septiembre de 2018

detector de tristezas




Luz.
Colores.
Sol.

Horizonte.
Libertad.
Sabor.

Mañana.
Decir.
Azar.

Ellas.
Ellos.
Los quizás.

Si ninguna de estas palabras te levanta de la cama...

... o el polvo ha sido demasiado bueno

o es que necesitas ayuda inmediata.


lunes, 17 de septiembre de 2018

la casa de muñecas y el número π.








Le expliqué que mi tristeza era crónica.

Se recogió su melena y dio un beso 
a la punta de mi polla demostrando
tanto deseo como respeto.

«¿Por qué dices eso cuando estamos follando?»
— preguntó mi amante.

Me disculpé. 

«No tiene nada que ver con el sexo.
Supongo que más bien es por culpa de la casa de muñecas»

No habló.

Como cualquier amante
confió en que mi cabeza usara la lógica.

Le expliqué:

***

«Cuando era niño me construí 
sobre la arcilla de la parte de atrás de mi casa
una caseta con tablones y cajas de madera.
Las chicas de mi edad entraban 
y me daban un beso a cambio 
de contarles su futuro según las cicatrices
que tuvieran en las rodillas.
Por supuesto me inventaba lo que decía.
De alguna manera me guiaba por lo que pensaba 
que iba a seguir siendo el mundo.
El hombre y la mujer peleando por sus crías.
Las crías peleando por ser hombres y mujeres,
y la política a merced de la humanidad.
Un día, la más mundana de las niñas
entró en mi chabola improvisada.

«Si por un beso ofreces tu visión del futuro...
¿qué me darás si te la chupo?»

***

«¿Qué le diste?» preguntó mi amante.

Y para mi respuesta no me quedó mas que recurrir
al número π.





jueves, 13 de septiembre de 2018

¿fue la falta de una buena propina?




Lamentó que sus relojes no dieran la misma hora
y que sus sentimientos cogieran distintos autobuses cada mañana.
Barajó la posibilidad de cambiar los despertadores de las mesitas.
A fin de cuentas eran los responsables de
convocarlos a cada nuevo día...

Lamentó que la distrajeran los pájaros que emigraban
utilizando los últimos rayos de sol
mientras él apostaba por el asfalto
y el caucho de las ruedas de su coche familiar.

Lamentó que el futuro no le pareciera tan seguro
como su peor ofrenda.
Lamentó que los maestros de la escuela
la hubieran engañado haciéndola creer que emprender es lograr.
Y de paso se cagó en la luz azul que abrasa a los ángeles
que no tienen más maldad que la inocencia
y el altruismo en coches de segunda mano.

Lamentó haberla tenido aún sabiendo que nadie es de nadie
y que se haga lo que se haga la razón de cualquier herida para cicatrizar
no es otra que dejar una cicatriz que la recuerde década tras década.

Se lamentó de no haber sido hábil para explicarle
que ningún amante lo es sino lo pierde todo por amor
y que ningún amado merece a un perdedor.
Que él no había inventado nada,
que el miedo a la paz y la armonía
es tan digno como el que teme encontrarse
en mitad de la guerra y el caos.

Lamentó que las cosas salieran
como auguraron las peores voces en su boda.
Los dos bailando ajenos a lo que el aparca-coches ciego
les advirtió cuando ella le regaló su ramo
y la mejor propina de los últimos seis meses.

«No hay Idus de Marzo que puedan asesinar a nuestro César»
recordaba que ella le respondió simpática, crecida y borracha de promesas.

Ahora él se preguntaba si quizá la propina no fue suficiente
o si es que da mal fario reírse de quien nos avisa de la curva.

Lamentó haberla perdido de vista cuando ella
se adelantó y entró en aquel callejón que la policía del amor
les había advertido no visitar durante su luna de miel...

¿Lo peor?

Se lamentaba hasta el narcisismo de no saber
qué le impidió acelerar el paso para detenerla.













domingo, 9 de septiembre de 2018

y me corrí.





La encontré a mitad del poema.
Con sabor a versos por escribir.
Vivía en un hotel de habitaciones sin espíritus
y de entre todas las mujeres
ni era la más puta ni era la más fiel. 

La invité a mi cama pero en vez de venir
me mostró la palma de sus manos
y me prometió usarlas como cuenco
cada vez que me jodiera la sed
y el agua fluyera cerca.

Me aceptaba, dijo, tal y como los lobos
acorralan a sus presas.
Sin prisas, caminando a mi lado
y evitando resvalar por las colinas húmedas.

«Aún así te morderé en el cuello
cada vez que necesites 
viajar de tu mierda de vida 
a un lugar de paz y letras»
me susurró cuando entre sus sábanas
 me doblé el tobillo.

Por alguna razón mi dolor no le preocupaba.
Y cuando le pregunté si era por falta de amor
me abrazó desnuda, me besó en el pecho
y me explicó que solo una madre sufre por cada macho parido.

Que lo demás: dependencia.

«El resto de lamentos son quejidos recitados 
sobre una base rítmica moderna 
creada por productores que no acabaron el conservatorio
por jugar demasiado con los ordenadores.
La culpa no fue de ellos —me aclaró —
El dinero tiene mucho que ver con su falta de talento»

A partir de ahí cerré los ojos 
y le pedí que me susurrase al oído
 los versos censurados desde que las religiones
ocuparon las portadas de las mejores revistas.

«No trates de descubrir lo que nos han prohibido»
me aconsejó.

«Cualquier enigma no es sino la falta de un buen orgasmo.
A la hora de la corrida...
...a nadie en su sano juicio
le importa morir»

Y me corrí.








bricolaje y mindfullness versus biología





Pretendo acercarme.

Explicarme y descubrirme para no dar miedo.

Y tú encoges los dedos de tus pies
como si ello fuera a librarte
de los pasos que no te gustaría dar.

Hay buenos refugios
más allá de las primeras olas.
Cualquier océano lo sabe.
Pregunta al mejor marinero,
te dirá lo mismo.
La marea va y viene
como las promesas de los padres.

A pesar de todo preferimos
el desierto a la hora de las lluvias.
Reconforta hacer pie
aunque la arena te azote la piel.

Ni voy ni puedo engañarte.

Sé colgar cuadros,
cambiar bombillas
y sonreír cuando la cosa peor se pone.
Y aún así me han abandonado varias veces.

Supongo que ser uno mismo
siempre es un impedimento
para quien necesita idealizarte.

Tiene que ser eso...
o que lo del bricolaje y el mindfulness...,
(como todo lo demás)

no sirven demasiado
si lo que buscas es fruto de la biología.






miércoles, 5 de septiembre de 2018

el concursante.






He tropezado con la misma sabiduría
observando la imaginería de los templos
que enfrentándome a la mirada de alguna mujer.

Sabrás de lo que te hablo 
si has pagado alguna vez por 
entrar en una de esas atracciones.

Con todo mi respeto a los escultores
y a los padres de las Marías Magdalenas
he de confesar que, 
de haber sabido que los dioses 
están de parte de los que ganan en esta tierra,
hace tiempo que me habría entregado
a la sumisión que el diablo me propone cada noche.

No es una cuestión de conciencia.
Se trata del asiento que escojas en la grada.
Según estés sentado... 
el tanto te parecerá fuera de juego o no.

Dependerá de la primera camiseta 
que te regalara tu padrino:
así los hijos de puta que te joden el partido
serán unos u otros.

Por supuesto hay una excepción a cada regla.

Lo peor de cada hijo lo crea un padre.
Lo mejor de cada padre una esposa.
Y ni lo mejor ni lo peor de nadie
pasa por la voluntad de una pareja en discordia.

Puesto el huevo no queda más que morir.

Lástima que las crías humanas tarden tanto en crecer.
¿Qué es sino vanidad continuar después del éxito?

Aún así hay veces que las voces de mi cabeza
me proponen seguir los dictados del infierno.

Me dicen que tú y yo no somos tan distintos.

Que nos diferencian las mentiras y los discursos.
Aunque no los vicios y las hambres.

Entonces, amigo, 
 me enfrento por segunda vez
a la mirada de esa mujer.

Las catedrales se hacen ermitas
y las putas se preocupan por 
el sarampión de mi futuro hijo.

Es hora de adentrarme en la bruma...

Me inclino ante ella.
Le advierto de lo que no soy capaz,
y me encomiendo a sus más comedidos delirios.

Ella decidirá si valgo o no valgo la pena.
Ella sabrá si arrojarme por el acantilado
o darme refugio al lado del mastín.  

A fin de cuentas..
y digan lo que digan las nuevas costumbres...

...solo soy un concursante. 

«Dios se esfuerza en convencernos a través del instinto
mientras el hombre insiste en traducir su mensaje en religiones»






domingo, 2 de septiembre de 2018

una oración, una pesadilla.





He vuelto a rezar, Señor.

Necesito culpar a alguien
de mis tropiezos .
¿A quién sino puedo acusar
de haberme convertido
en un "desnortado" marinero?

Tú creaste el libre albedrío.
Y por mala gestión 
del departamento de RR.HH. celestial
licenciaste a un demonio perturbador.

Al primer sindicalista supongo.

¿Y qué les pasa a aquellos 
que se apoyan para no ser sometidos?
Pues que fuerzan al Grande
a fingir que le importan
y a tener que pensar una estrategia 
que les haga creer que son escuchados
y valorados a cambio de más de lo mismo.

Pero no te rezo para hablar de otros.
Sería poco humano hacerlo.
Rezo porque anoche me desperté 
en mitad de la noche aturdido por un mal sueño.

¡Una pesadilla terrible!

Una mujer hermosa me despertaba 
una y otra vez con sus besos y su deseo.
¡Me impedía dormir más de tres horas seguidas!

Y yo me asusté.

¿Cómo iba a rendir al día siguiente
en la sociedad si no obtenía el descanso
necesario para dar lo mejor de mí
al resto de tus súbditos?

Por eso tengo que preguntarte, ¡oh, Señor!:

¿Cuánta diferencia hay en realidad
entre el peor dictador y un hombre 
que no se atreve a ser oveja descarriada
por miedo (¡no al lobo!) a dejar de pertenecer
al resto del rebaño?

¿Qué importancia tiene venir del mono
o del juego existencial de un ser supuestamente superior?

¿Sirve de algo tener claro
cómo sedujiste por Facebook a la chica que terminó
por dejarte entrar en su cama
si al final te corriste antes de tiempo?

¿Estás muy por detrás de mí
en cuanto a conocimiento de las mujeres?

¿Eres mujer?
...

¿Debería haberme dejado despertar 100 veces más
por la chica de mis sueños?





viernes, 31 de agosto de 2018

la maldición de la bruja y mi madre




(a mi madre)

Cuando era niño 
una bruja se posó 
sobre los cantos 
de mi cuna.

«Yo te maldigo», me dijo,
«por el mero hecho
de no haberte resistido
a nacer mereces
pasar por la vida 
y todos sus vaivenes»

Recuerdo que mojé 
el pañal de tela
que me habían puesto
y que mis ingles
se irritaron.

Aún así pude 
responder a la bruja
(que por cierto
estaba muy buena)
«No es ninguna maldición
lo que me lanzas...
nacer implica lo que me deseas.
Tendrás que esmerarte
más si quieres 
que te convoquen 
al próximo aquelarre»

Entonces llegó mi madre.
Estaba llorando.
«¿Y si eres desgraciado?»
susurró creyendo 
que yo no la entendía.

Y comprendí
la maldición de la bruja. 


miércoles, 29 de agosto de 2018

sin uvas...






Hay un diablo cobarde por cada tentación lícita.
Un instinto irrefrenable por volver a la tierra.
Carencias anegadas por torrenciales oportunidades.
Uvas de la ira y un (poco consolador) perdón De Dios.

De cada beso surgen tres dudas
y de cada duda otro cuerpo que besar.
El deseo no es más instinto que el miedo
y sin embargo el miedo decide siempre 
el partido entre emociones y razón.

Que el mundo se va a la mierda
lo llevan cantando los mismos encapuchados
que saben que no se irá hace años.
La mierda no puede ser peor que el mundo
y el mundo, se vaya o no a alguna parte, 
no le importa a nadie a largo plazo.
Ninguno de nosotros es capaz de entender 
el concepto de "un millón de años".

Ninguno. 

Las fechas carecen de sentido cuando un ciclo
no supera más de lo que somos capaces de concebir.

Mientras tanto los segundos se consumen
lejos de lo que de verdad nos importa
y las nuevas religiones se disfrazan de ciencia.
Es la hora del triunfo del cálculo
del abrazo a las emociones
y  de la patada a la disciplina y el sacrificio.

Somos superiores a la naturaleza.
Nuestro cerebro antiguo estorba 
a la hora de elegir quien se queda con el hijo.
La evolución de Darwin se va quedando atrás
y un Dios trasnochado se disfraza de amor fraternal
con tal de no perder afiliados.

No puedo darte más razones, amiga,
para cobijarme bajo tus sábanas.

Hayas o no existido antes de mi epifanía...

...sé que ya no me quedan más uvas en el racimo.