martes, 30 de julio de 2019

Así la quiero / Así la destruyo.




Los dioses me la enviaron torpe y bella.
Su inteligencia y su generosidad
no cabían en el pozo de San Agustín.

Por alguna razón yo había dejado de rezar.

Al grito de arriad las velas
mis marineros se sometían a la peor de las muertes:
la que no importa.

Moscas, perros y oportunidades
se iban apilando a mis pies apenas
me sentaba en un banco del cementerio.
Viudas y viudos hablaban de buen presagio.
El enterrador hablaba de fútbol.

En la fosa común alguien
admiraba los huesos no firmados con la misma pasión
que lo hacíamos el tonto del pueblo y yo 40 años atrás.
En el resto del planeta
nada parecía seguir igual que ayer.

Los dioses la querían a mi lado
y yo le daba la espalda cada noche en la cama.
Tal vez por falta de ambición.
Tal vez por saberla libre.
Tal vez por los "tal vez"
con los que un destino consolidado
se burlaría de nosotros.

Me enseñaba tanto que me sentí pobre
a la hora de comprar los cuadernos
en los que almacenarla.

Mi madre me dio dos monedas más:

«Vuelve a la papelería. No la pierdas...
ni estás para perder la guerra ni ella para ganar otra batalla»
Y yo compré dos barras de pan quemado.

Aún así los dioses me absolvieron:

«Será para ti con la misma virulencia
con la que escoges tu mala suerte.
Hará de tu dolor su dolor.
Elaborará su veneno con tu hierba.
Se ahogará con las semillas
que entierras en el asfalto.
Será lo que tú le permitas ser a tu lado».

Los dioses me la enviaron torpe y bella.
Su inteligencia y su generosidad
no cabían en el pozo de San Agustín.

Así la quiero / Así la destruyo.






lunes, 29 de julio de 2019

nadie al teléfono.


Dibujo: Paloma Sorribes


Nadie al teléfono.
Deseando ser psicópata.
Anhelando que los rezos de la niñez
no tengan fecha de consumo preferente.
Dando por hecho 
que lo que no te atreves a pensar
no puede sucederte.
Que la tierra gira alrededor de tu voluntad
y que tu voluntad depende 
de la velocidad en la que tus miedos
se escudan en tu razón.

Respiras.

Buscas cal y arena para construir una torre.
Desde más alto verás mejor.
El futuro no es más que el horizonte del tiempo.
Pero no sirve.
Creciste entre las verjas de un patio de recreo
y no se levantaron para evitar que escaparas.
Se alzaron como tu torre
para que el exterior no te contaminara
con su violencia.

Respiras.

Por si fuera poco,
hace muchos años que dejaste de ser niño.
Que esas murallas se derrumbaron
para dejar paso a los que violarán a tus mujeres.
Nada sirve si esperas otra cosa.
Ni Kafka hubiera adivinado
el destino de la Armada Invencible.
De todas tus apuestas, por una vez,
eliges no acertar con el caballo.
«Ojalá todos supieran lo mismo que yo»
 —acostumbras a decir siempre —
aunque en ese momento te mueres por ser el imbécil.

Mientras tanto nadie al teléfono.

El pasado es mudo.
Más de 17000 lenguas se hallarán fosilizadas
en las tumbas que cavaste debajo de tu cama.
Tus propios sueños las mutilaron por insolentes.

¿Al final?

Dios.

No queda otra cosa.

Y Dios no falla.
Si es el verdadero...

...TE CASTIGARÁ.






domingo, 28 de julio de 2019

el álbum de la vida




Dibujo: Paloma Sorribes


La vida es un hombre con gabardina
que nos espera a la salida de los recreos
para tocarnos con la misma pasión que una puta.

La vida no es útil
pero los cromos que da a cambio
de acompañarla al portal oscuro
sirven para rellenar el álbum.

La vida no golpea.
No tiene manos ni piernas...
La vida confunde porque niega y consiente...
Amaestra con astucia
y disimula su olor a rancio
con la promesa del cromo que nunca sale
pero que asegura aguardarnos en uno de los paquetes.

Nadie completa el álbum.

Aún así casi todos prefieren el mal sabor de boca
a quedarse a un solo pago de rellenar sus páginas.

La vida existe alrededor y nunca dentro.

Si se te cuela en el pecho por una bocanada de aire
corres el riesgo de que te internen por idiota.

Pero eso ya no es su culpa.

La culpa es de los que buscan en tus bolsillos
la pieza que les falta para completar su colección.

Ya pueden escarbar... ya...
Tú tampoco la tienes.
La vida necesita otro rato de placer a tu costa. 
Nunca te dará la pieza prometida.
Eres su proteína.
No existe vida en su vida sin proteína.

¿De qué sino iba a esperarte cada día
detrás de la valla de tu colegio?

Si estas palabras te resultan amargas o tristes
es porque, o te faltan pocos cromos de la colección
o porque tienes crías a las que regalar los que salen repetidos.
En cualquiera de los casos confías en tu suerte.

Y yo te bendigo por ello.

La gente como tú distrae al hombre de la gabardina
mientras yo lo esquivo para escapar de su abrazo.

Algunos hemos perdido el álbum
a pesar de las advertencias de nuestras madres... 

Y así... 

...así no hay forma de ordenar los jodidos cromos.

(Por cierto, la vida no tiene sexo.
Se folla a lo que se le pone a tiro con tal de reproducirse)









martes, 23 de julio de 2019

Déjame volver a nacer de ti, MAMÁ.







(A mi MADRE)

Déjame volver a nacer de ti, mamá.
Esta vez me portaré mejor.

¿Mi consuelo?...
...ayer mismo me dijiste que tenías claro
todo lo que te quería.

Lamento dedicarte tan pocos versos
pero hoy la poesía me es escurridiza.
La sorpresa de tu partida inesperada
ha convertido en estatuas de sal a todas mis Musas.

Gracias por todo, MAMÁ...

No pudiste dejar a un hombre más convencido
de la existencia del amor.

Fuiste de besos.
Fuiste de abrazos.
Fuiste de "tequieros".
Fuiste de aceptarme tal y como ni siquiera
yo sé que cojones ser.
Fuiste más allá de lo que esperabas de mí
para adorar cada uno de mis fracasos
hasta convertirlos en trampolines.

Hoy, sigo siendo feliz.
Estés donde estés, no padezcas.
Se me quedó lo mejor de ti.
No puedo ser más fuerte.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

(Por cierto... ¿Cómo hago a partir de ahora
 para desobedecerte sin remordimientos?)