domingo, 28 de agosto de 2016

nació en agosto...


Nació en Agosto y para limpiarla
la envolvieron con su calor, 
sus calles de capital desiertas
y la siesta bajo la sombra del
árbol que desafía la tierra árida.

Ahora dice que le gusta mi compañía.
Mis inviernos de alfombra y chimenea,
de noches largas y farolas sin murciélagos.

Y a mí me parece bien.

A fin de cuentas nací en Julio,
un mes maldito si querías 
llevar caramelos al colegio 
para celebrar tu cumpleaños. 

Ya era hora de que el Universo
me diera su bendición…



domingo, 31 de julio de 2016

los mismos ángeles.

                                                            Los mismos ángeles que confesaron
y compartieron conmigo
sus mejores secretos de cama
han sido los que me han condenado
después diciéndome:

"te mereces lo que tienes"
"recoges lo que siembras"

¿Y qué tengo?
¿Hadas mágicas que se sostienen
sobre la caprichosa voluntad
de su propio deseo?
¿Finales calcados 
y principios guionizados?

Me dijo mi amigo el asesino 
que tampoco estaba tan mal.



Que bien mirado a él sus víctimas
no le enseñaban nada nuevo.
Y que sin embargo a mí…

«Contigo tienen el detalle
de señalarte tus errores 
con el fin, supongo —me dijo —,
de que por fin aciertes de pleno
en lo que una mujer espera de ti».

No le contesté.

Más que de las mujeres a las que he querido
parecía estar hablando de dianas y dardos.

Aunque esa noche…
cuando la dama que se animó a probar suerte conmigo
en el catre
me corrigió cada una de las caricias que le ofrecía
no pude evitar pensar:

«¿Será que uno no acierta 
o que cada día
las reglas del juego son distintas?»




miércoles, 27 de julio de 2016

la frontera



Danzas con la misma anarquía 
que lideró la asamblea que te nombró
preparada para besar.

Así es difícil clavarte a una cajita
de rodillos musicales.

Y ríes y lloras,
¿burla o diversión?
¿propósito o sufrimiento?

Pero estamos juntos.
Tan juntos como mi desierto fronterizo
y tu vergel colindante
permiten estarlo a nuestras ciudades capitales. 

¿Quién da el paso, princesa?
¿Quién de los dos se atreve
a abandonar el cálido refugio del hogar
y caminar sin la certidumbre
de que el otro estará esperándolo
en la frontera?

Es de chiste que te haga esa pregunta,
sé que estas palabras
no pasarán de la aduana.

El cartero es un jodido cobarde.
Por lo visto se folló a muchas 
mujeres haciéndose pasar por el autor
de sus cartas de amor
y un día le dieron una tremenda paliza.


lunes, 11 de julio de 2016

la gracia de otro polvo

No pretendo descubrir nada que no me hayas querido demostrar.

Lo que me hayas prometido dar…
...lo que me hayas prometido entregarme a cambio de nada...
lo tomaré orgulloso si mi intuición me asegura que he acertado con tu compañía.

Pero ¡por favor!
Acuérdate de lo que te advertí de mi.
De las trampas y acordes en séptima que tocaré
con alevosía y que buscarán el desatino de tu voz.
Tu desafine en mi armonía
sin más intención que satisfacer mi vanidad.
Sin más pretensión que
crucificar tu ego en la madera de mi «pseudointeligencia».

Seguramente que no me entiendes…

He apostado por ti porque sé
que no eres juicio sino indulto.

Y sin embargo, cobarde pero hambriento
me he asegurado de
escoger bien las postales
que has colgado en el corcho de tus
tareas por completar.

¿Me convierte eso en alguien que
provoca el paso de... "a continuación"?

Cada vez entiendo menos y siento más.
Cada vez me parezco más a lo que
me dijeron que era lo equivocado
pero más me divierte.

Cuerdo o loco…

…no me queda más que seguir bebiendo de esta copa
hasta que tú... SÍ TÚ:
decidas si merezco la gracia de otro polvo.



domingo, 10 de julio de 2016

el código

Suena Elvis y las gambas se van dorando.

Sé que la intención no condiciona el resultado
aunque sí el veredicto.
Por lo que me declaro NO INOCENTE
a la par que NO CULPABLE.
Ahora bien, es cierto que estuve en el lugar de los hechos
y que llevaba un arma cargada.

¿Se merecía llorar, Señoría?

Ya le aseguro yo que no.
Pero tras unas risas y palabras que no recuerdo
la encontré llena de lágrimas y sentada en la misma
silla en la que estaba cuando reía.

Cualquier fiscal lo tendría claro.

Si lo único que ha cambiado entre la risa y el llanto
de mi chica soy yo, quiere decir que...
el calibre de la bala se corresponde con el de mi arma.

Pero Señoría, ¡Protesto!
Hay más variables que no se están teniendo en cuenta…
—me defiendo.
¿Por ejemplo? —me interroga el juez.

Y enmudezco.
Sé que cuando me convencí de quererla
por encima de todo
se acabó cualquier coartada que pudiera salvarme de la horca.

Hay un código para los que usamos la palabra amor
aunque solo sea con la pretensión de no dormir solos.
Y no creer en él no te exime de cumplir la condena
en caso de saltártelo.
Hay una policía que va más allá de nuestra conciencia.




jueves, 30 de junio de 2016

de la misma clase que mi madre...

Me acarició la mano y me prometió algo más.
Supuse que era un farol. 
Aún así la invité a otra cerveza.
Me disculpé y fui al baño.

Al regresar su botellín estaba vacío, 
 ella me esperaba de pie
y con las llaves de su coche en la mano.
Había pagado en mi ausencia.

Cualquier mujer que te invite a alcohol
y luego pretenda llevarte a su cama
tiene que esperar poco de ti.

Eso me tranquilizó. 
A esas horas yo estaba más pendiente de otro trago
que de un buen polvo.

Se lo dije y pareció entenderme.
«No hay que follar esta noche… los dos estamos cansados…
mañana será otro día» me dijo. 

La miré con verdadero interés… y le pregunté:
«¿Qué clase de mujer eres? 
¿Cómo es que no esperas nada de mí?»

Tardó unos segundos en contestar…
antes me miró divertida y se humedeció 
los labios con la lengua.

«Soy de la misma clase que tu madre…
¿O crees que ella sigue esperando algo de su hijo?»

Ni qué decir tiene que al día siguiente
me fui de su casa antes de que se despertara. 





domingo, 5 de junio de 2016

el padre de la novia era proctólogo


Se quiebran los acordes
y sobre el pentagrama
se esparcen disonancias
que suenan a decepción.

El verano se barrunta largo,
seco y poco cálido.
Digno de un dibujante de cómic
enamorado de las historias
del miserable Poe.

La obra de una artista
debería ser siempre anónima
para que la prensa rosa no adultere
ni una coma de sus sintagmas.

Pero hablar de escritores es hablar de nada
cuando lo que se quiere decir
ha de limitarse a contar la verdad a una mujer.

«Te quiero» le dijo la hija del verdugo al reo,
a lo que el padre compungido intervino advirtiendo:
«Tampoco este iba a durarte más de siete polvos»

Y efectivamente la chica volvió a enamorarse cada primavera;
mientras su progenitor afiló el hacha con menos esmero cada una de esas veces.
«Golpe o tajo todo matará una vez que los labios de mi hija
se aburran de besar» se resignaba.

Hoy, tú, princesa mía... acabas de presentarme a tu padre:
¿Cómo no me habías dicho que era proctólogo?


miércoles, 16 de marzo de 2016

Declaración de intenciones

J

Quiero que guardes en un rincón de tu corazón
lo que eres ahora.
Que escribas en un papel y lo
archives en un sobre grueso
todo lo que sientes por mí en este preciso instante
y las razones que te han llevado 
a mirarme como lo estás haciendo.

No busques un buzón.
Guardalo en tu maleta preferida
y por favor no lo abras mientras 
siga haciéndote feliz y desees con todas tus fuerzas
estar a mi lado.

Si llega el día en que no me reconoces
pregúntame si te sigo amando como hoy.
Si la respuesta es sí te pido que no dudes 
y hagas lo que voy a pedirte.

Recoge tu mejor vestido del armario,
tu neceser con tu mejor perfume,
y mételo todo en tu maleta preferida.
No olvides llevarte algo de dinero para el taxi
y búscate el mejor hotel de la ciudad.
Esa noche será tuya… haz lo que necesites hacer.
Pero cuando regreses a tu habitación abre la carta. 
Solo te pido que leas lo que escribiste cuando estabas convencida
 de saber la clase de tipo que era.

Lo que hagas después… será cosa tuya.


domingo, 13 de marzo de 2016

Más microhistorias



Eran novios. Se querían y se respetaban.
La sinceridad es la herramienta para una relación estable.
Con esa frase presumían ante sus amigos de su felicidad.
Un día él le dijo mientras saboreaba una cerveza en el sofá:
—Fantaseas demasiado. Por mucho que lo intentes no 
conseguirás meterte en esos pantalones.

Y ella lo bloqueó en su Facebook.

***

¡Eh toro! —dijo el torero.
Eh toro ¿Qué? —respondió el animal.
Y el torero todavía lo está pensando.

***

Su hijo llegó lleno de moretones del colegio.
Adoraba a su padre y a su madre.
Su padre lo llevó a escondidas al cuarto y le enseñó a
dar certeros puñetazos en el vientre del contrario.
Su madre esperó a que se acostara
y asegurándose de que el padre no la escuchaba
le habló de la importancia del diálogo y la no violencia 
para resolver los conflictos.

Cuando el chico cumplió veinte años le metió una paliza 
brutal a su jefe por no estar de acuerdo con su despido
y argumentó de manera ejemplar las razones ante el juez.

***

Es tarde… acuéstate —le ordenó una voz en su cabeza.
Tras otro trago de ron siguió tambaleándose por la discoteca
en busca de una mujer que gritara más fuerte que su conciencia.

***



miércoles, 27 de enero de 2016

Micro historias



Compartían todo menos el cepillo de dientes.
Por eso decidieron casarse.
Dos días antes de la boda ella se equivocó.
Usó por descuido el suyo. Se lo dijo.

Y terminaron discutiendo sobre
si gananciales o separación de bienes.

***

Él era soldado.
Ella prostituta.
Se conocieron en mitad de una guerra.
Él se convirtió en prófugo
y ella volvió a ser virgen.

***

—Cariño ¿Qué hace ese señor yaciendo contigo en nuestra cama?
—Verás… ya no te amo.
—Pero a él ¿sí?
—Sí. A él lo amo.
—Menos mal. Me sabría muy mal que anduvieras
perdiendo el tiempo.


***

Todo el mundo le decía lo guapa que era.
Pero ella se sentía como la bruja de Blancanieves.
Sabía que tarde o temprano
tendría que envenenar una manzana.







miércoles, 13 de enero de 2016

Colisión en el lago.

Sus barcas chocaron en el lago de los enamorados.
Ella dejó caer los remos asustada por la colisión.
Él sonrió.
En su embarcación se había abierto
un agujero por el que entraba indiscreta el agua
con la clara intención de llevárselo al fondo.

—Supongo que es el destino —dijo él arrogante —
Yo tengo dos remos y tú una barca.

Después de unos minutos él se ahogaba 
en la profundidad mientras ella esperaba paciente a que alguien viniera a rescatarla.


lunes, 11 de enero de 2016

Te equivocaste.

Todos los que caminan por la avenida esta noche
son tan desconocidos como lo fuiste tú hace tiempo.
Parecen seguros, saben hacia donde se dirigen.
Cualquiera diría que no les importa lo que hay alrededor.
Paran cuando tienen que parar
y arrancan sin titubeos cuando el obstáculo desaparece.
Yo voy más despacio.
Convencido de que ningún lugar 
valdrá la pena si no estás esperándome.
Pero tú no esperas.
Sabes más que yo.
Has aprendido a mantener la mirada a los hombres
y así resulta difícil averiguar quién eres en realidad.
«Misteriosa» me dijiste la primera vez 
que me atreví a tocarte.
«Una mujer debe ser misteriosa
para que su hombre no se pierda en el camino que ella 
le ha invitado a recorrer»


Te equivocaste. Yo estoy jodidamente desorientado.

domingo, 10 de enero de 2016

solo teníamos que hablar.

«Lo tenemos fácil para no perdernos en
este túnel del amor, palomita»
le dije parafraseando a Springsteen.
«Tan solo hemos de hablar claro cuando
uno de los dos no entienda los movimientos
del otro»
Pero en vez de eso prefirió jugar a los enigmas.
Me invitó a interpretar gestos e ironías,
silencios yermos e idas y venidas en horas poco
iluminadas.
Así decidí no preguntar más. Entrar en su juego.
Siempre me he creído un tipo listo capaz de
resolverlo todo.
Y en vez de cuestionarme si estaba enfadada conmigo cuando ponía mala cara, lo di por hecho. Tenía que estarlo.
En lugar de curiosear en su teléfono móvil
los mensajes que le llegaban a todas horas
para descubrir si algún hombre sin escrúpulos
se aprovechaba de la tecnología para
seducirla, decidí que se estaba acostando
con varios a la vez.
Ante sus ácidos comentarios sobre
mi desorden y falta de detalles
comprendí que estaba cansada de mí
y que los nuevos cuerpos que consumía
le estaban abriendo los ojos.
La ceguera que la enamoró de mí
solo fueron cataratas de fácil solución quirúrgica.
Respecto al silencio lo tuve muy claro.
Nada de mí le interesaba
y para todo lo que necesitara contar
había otras orejas más deseables,
tanto para la escucha como para mordisquear.
Ni siquiera la seguí cuando la noche de reyes
se fue a eso de las once y media sin darme explicación.

Cuando regresó yo ya tenía mis maletas en la puerta.
Se quedó paralizada. Traía un regalo para mí.
Una de esas tabletas electrónicas que sirven para tantas cosas.
Pero era tarde. Yo ya no la amaba tuve que decirle.
Han sido demasiados acertijos como para seguir a tu lado.

«No sé de qué demonios me estás hablando...
me dijo controlando el llanto para no parecer desesperada.

«Pues eso es más o menos lo que me pasaba a mí
el día que te dije que solo teníamos que hablar
para no perdernos en el túnel del amor»
le contesté parafraseando de nuevo a Springsteen
pero sin mencionar esta vez lo de... «palomita».