martes, 23 de julio de 2019

Déjame volver a nacer de ti, MAMÁ.







(A mi MADRE)

Déjame volver a nacer de ti, mamá.
Esta vez me portaré mejor.

¿Mi consuelo?...
...ayer mismo me dijiste que tenías claro
todo lo que te quería.

Lamento dedicarte tan pocos versos
pero hoy la poesía me es escurridiza.
La sorpresa de tu partida inesperada
ha convertido en estatuas de sal a todas mis Musas.

Gracias por todo, MAMÁ...

No pudiste dejar a un hombre más convencido
de la existencia del amor.

Fuiste de besos.
Fuiste de abrazos.
Fuiste de "tequieros".
Fuiste de aceptarme tal y como ni siquiera
yo sé que cojones ser.
Fuiste más allá de lo que esperabas de mí
para adorar cada uno de mis fracasos
hasta convertirlos en trampolines.

Hoy, sigo siendo feliz.
Estés donde estés, no padezcas.
Se me quedó lo mejor de ti.
No puedo ser más fuerte.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

(Por cierto... ¿Cómo hago a partir de ahora
 para desobedecerte sin remordimientos?)






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