viernes, 3 de julio de 2020

Cree, opina y condena.





Cada Cruz tiene su cirineo.
Cada centurión sus razones.
Las bodegas sirven agua bendita
siempre y cuando 
el bautizado sea un borracho.

La visión no depende de un cristal.
La mirada nace de la ceguera del alma.
Y el alma solo pesa 21 gramos (dicen).

La vacuna contra la desgracia está próxima.
Primero hay que probarla con los otros.
Y si funciona  dividiremos a la sociedad en sanos y enfermos.
Aún así los sanos se vacunarán.

Porque la vida es así.

Por si acaso.

Sucede de repente y se practica por si las moscas.

Los enfermos juegan con ventaja.
Solo pueden mejorar.
Los sanos ganan sin jugar.

"Carpe Diem" gritaron Adán y Eva
 mientras follaban sin condón.
Luego se ofuscaron en comprender
la razón de Dios para escogerlos 
de entre todos los vivos 
para anunciar el mejor pienso fúngico.

Por eso lo odiaron.
Solo Él se atrevería a poner tan lejos
 una farmacia de guardia.
El libre albedrío Lo delata.
Nadie que permita elegir mal
puede ser un buen "lo que sea".

No hay que ser pesimista.
Lo mejor está por llegar 
de la mano del que menos interés
tiene en que esto funcione.
La inteligencia zozobra
y la vida de Cristo es 
tan buen material documental
como la II Guerra Mundial. 

De todas formas ya no me lees.
No tiene sentido que te cuente todo esto.
Ni tú ni yo estamos vivos. 
Ahí tienes la razón de que cada vez
se repitan más los mismos argumentos.
No hay nadie vigilando el proyector.

Cree, opina y condena.
A ver cuanto tarda occidente
en redibujar a los tres monos japoneses.




domingo, 28 de junio de 2020

Confío en que tu paladar no sea exigente







Mi mayor problema es tu próximo beso
y que se confirme que las matemáticas son exactas.

A mi mejor profesor de álgebra
lo dejaron plantado 
en la puerta de la farmacia de Las Cuatro Esquinas.
Por fin se había atrevido a comprar los condones.

El dice que no tuvo suerte,
yo le consuelo y le digo que al menos en un 50%.

Aprendió dos cosas.

Lo que va a pasar no pasa
si lo que sea que decide lo que pasa
hace que pase otra cosa.
y que...
dos y dos solo son cuatro
si hay alguien que sepa contar hasta diez.

Tengo otros miedos.

Que se acabe la cerveza en la playa,
que me pregunten después del coito
cual es la razón de mi vida,
que la humanidad provenga del huevo de Colón
y que de entre todas las mujeres,
tú, te consideres la menos afortunada.

Los tengo porque mis ángeles anunciadores no son elocuentes.
Pasan demasiadas horas en el gimnasio
y creen que yo, su dios, no entiendo de camas ni espejos.

Los desterraría al infierno 
pero la parcela la ocupé alquilándola
al primer hombre y a la primera mujer.
No en ese orden necesariamente.
No necesariamente a una mujer y a un hombre.
Queda una eternidad para que cumpla el alquiler,
así que hay que joderse.

Todo esto te lo explico para que me perdones.

De tan perfecto me hice amigo de la vanidad.
De tanta vanidad dejé de ser perenne.
Y ahora ocupo la primera linea 
de las ofertas del supermercado.

Solo conservo intacto mi amor por ti.
Eso sí, gracias a la sal en la que me curas.

Confío en que tu paladar no sea exigente
y que prefieras el mar al licor de almendras.

Nada vale tanto como tú
incluso a pesar de mí.












viernes, 12 de junio de 2020

Solo sucede mientras duele a otro.





Los accidentes tienen la habilidad de parecer justos.
Nadie se ofende por padecer de estulticia,
y los que sacan arena de la tierra y
 mueren en nombre del progreso
son secundarios mientras no pertenezcan
 a nuestro árbol genealógico.

Hoy la verdad es tan sincera
como la inteligencia del más tonto de los periodistas.
Ni hay "conspiranoia"
ni los gatos pardos salen solo de noche.
Demasiados genios acumulados en siglos de historia
como para no cuestionarlos y desterrarlos.

Todos no cabemos.

Hubo Da Vincis antes de Da Vinci
como habrá nuevos Picasso
cuando la sociedad los requiera.
No se trata de morales y hogueras
sino de intereses y crisálidas. 

Mientras, seguimos sin resolver nada.
La hora contiene sesenta minutos
y en una hora uno hace todo y otro nada.
Ayer acabé la lectura de un libro
y no conseguí que mi pareja llegara al orgasmo.

Mañana tal vez sea peor
y el que no llegue al orgasmo sea yo.

No puedo mirar para otro lado.
Woody Allen ha sido ajusticiado por intereses comerciales.
Ninguno estamos a salvo.
Seas mujer. Seas hombre.
El despecho puede convertirte en un trapo.

Las leyes de todos ya no son suficientes
para cubrir las necesidades de uno.

Todo lo demás...
no tiene ningún propósito. 

Solo sucede mientras duele a otro.