viernes, 1 de julio de 2022


 

Sueño con una arma descargada.

Me despierto en mitad de la noche

con una canción en mi cabeza

y el aliento de una mujer a la que amo

disparando a mi espalda. 

Entonces escucho su voz.

Me advierte de algo.

«Te vas a joder» me dice

«también los perros persiguen su rabo».

Me tomo un zumo prefabricado de manzana

y vuelvo a acostarme. 

No soy el tuerto en el país de los ciegos.

Me parezco al bizco y sus horizontes.

Suena el despertador y ella me abraza.

«Hazte el sordo» me pide

«Yo te quiero»




miércoles, 29 de junio de 2022

esa pasión...


 

Abriste la boca sin decir nada.

Me di por invitado.

La fiesta duró lo que tu silencio

tardó en fabricar un microscopio.

La sala se llenó hasta rebosar.

Cada cual traía, a parte de su pareja,

varios amantes muertos,

otros recién nacidos

y algunos olvidados. 

Te pregunté por mi estado.


Embarazado, estás embarazado

—fue tu respuesta.

¿De qué? —me pregunté 

mientras te alejabas.


¿De qué va a ser?

—me respondió el camarero sirviéndome

otro vodka con tónica —,

de otra jodida resaca.




miércoles, 22 de junio de 2022

Let it be


 


Decidí esperar hasta que lo comprendiera.

No me importaba morir tanto como Hacienda.

Estaba convencido de que sabría rendir cuentas

más allá de la burocracia y sus collares.

Ella me lo explicó en la playa nudista:

«Tu desnudez no se parece a mi espejo,

tu orgullo es el veneno de mi salud

y mi salud… lo que dices que más te preocupa».

Me corrió la prisa al escuchar aquello.

Me tomé más de cuatro cervezas

para emborrachar a mis demonios

y a la quinta me explotó una canción en la cabeza.

Comprendí que la vida ni iba ni venía.

No hablo de círculos budistas y sus cosas.

Eso sería fácil de explicar.

Cualquier religión que prometa redención

se guía por zanahorias y burros.

A mí me preocupaba ella.

La que no dependía de mis decisiones.

La que tras ponerle las pilas

me miraba a los ojos y se estrellaba contra la pared.

Estaba acorralado como en la canción 

que había dejado metralla en mi cerebro. 

¿Cual?

Pues esa de los Beatles que lo explica todo.


domingo, 19 de junio de 2022

esos incómodos silencios



Anoche lo di todo 

y cuando regresé a buscarlo

el camión de la basura 

se lo había llevado.

Que no te habías dado cuenta

—me dijiste bostezando.

Que tampoco sabías 

que significara tanto para mí.

Que no hay que darle vueltas.

Que lo vivido vivido.

Que para algo se inventaron las cisternas.


Sé que no tienes razón

pero necesito disculparme.


No se debe regalar preguntas

a quien pretende guardar secretos.


jueves, 16 de junio de 2022

El Gran Jatsvi

 



La vida cambia según las noticias:

Que si los análisis de sangre salieron bien.

Que si tu coche ha pasado la ITV.

Que hay un 20% de descuento 

en tumbonas para la playa de piedras

que le gusta a tu pareja…


Cualquiera no se revuelve 

contra el tedio con cosas así.


Aunque no es fácil reconocer el final del hechizo.


A menudo seguimos atrapados

en una maldición caduca

y sumergidos en el puchero donde hirvieron

nuestros huesos de niño junto a lenguas de sapo.


Eso no nos conviene

si pretendemos atravesar incendios

(que siempre los hay).


A pesar de todo

 y en contraposición a todo lo demás

 de vez en cuando la vida te distrae 

de la picadura del mosquito con esas pomadas.


No es que haya pensado así desde siempre…

… por algo me llaman desde hace poco:


EL GRAN JATSVI.






domingo, 1 de mayo de 2022

votos y resaca


 

Nadie que resucite debería estar mejor que tú.

Vivo se acata… muerto quizá haya esperanza.

De vez en cuando rezo mientras mi cuerpo blasfema.

Todo es lo que parece aunque la realidad disimula.

Nada vale más que los hijos de los hijos

por más que se fabriquen guerras que digan lo contrario.

Uno es cómplice hasta que lo juzgan

 que se convierte en verdugo.

Cualquier cuello antes que el propio

si se trata de vestir la peor de las corbatas. 

A menudo reflexiono sobre nosotros.

¿Tu piel y la mía

convertidas en alfombras 

para las cuevas de los cazadores?

Ni en abrigos, ni en mantas.

Alfombras.

Un cojo me advirtió de que

el mejor mundo está lejos.

Que aquí todo depende de las urnas

y de la resaca que tengas al votar. 

jueves, 21 de abril de 2022

Para ti, Carmen...

 



Nos quedaron gulas con la cerveza

y esos boquerones en vinagre

que no llegaron a tiempo

para librar contra tus náuseas.

A cambio me quedé con una de tus hijas,

y todo el amor que le enseñaste

a recibir del hombre que la amara.

Ganamos algunos bingos

aunque despilfarramos en tapas y cañas.

Te veo en la pequeña galería soleada

fumando tus peores cigarros,

los que seguramente ya solo te distraían

de lo que presiento que tú ya esperabas.

Enigmática y con la entrega absoluta

a cualquiera que entrara en tu casa.

La hospitalidad era tu fuerte

además de tus guisos, tus costuras,

tus devotos perros 

y comulgar con lo que no comprendías.

Te echaré de menos como te mereces:

brindando por la vida a tu manera.

Cuidando de los que ni se enteran

de que la mejor velocidad

es la que no presume de acelerones

ni frenazos. 

Gracias por tus clases de conducir.





domingo, 3 de abril de 2022

los malos entendidos...


 

La princesa desesperada esperaba

a que el rey acabara su cerveza.

El príncipe valiente

había ido a cobrar su recompensa.

Si alejaba del reino al dragón que

merodeaba cerca de su “jaula

podía quedársela.


Se le ocurrió atar su pelo 

a la pata de la cama y tratar

de deslizarse desde la ventana.

Su madre la había advertido:

«Una mujer que se corta la melena

no puede tener buena suerte».

En efecto: no había cabello

ni para hacer el primer nudo.


Buscó en Google como salir de aquellas.

Era cierto que el príncipe era guapo

pero ella prefería el “satisfyer

y fantasear con que fuera su madrastra

la que le hincara el diente a sus pezones.


Google la censuró.

«Consulte condiciones con el rey de su reino o

¿quizá quiso decir videos de gatos?».

—obtuvo como respuesta a su reclamación.


Faltaba poco.

Por la escalera se escuchaban

los pasos borrachos de padre y prometido

subiendo a su alcoba.

Cerrando los ojos saltó al vacío

rezando a la diosa naturaleza

para que la recogiera en sus brazos.


La enterraron fuera del cementerio.

Como a todos los suicidas.


El único que llevó flores a su tumba fue el dragón.

Se sentía culpable de la tragedia.

Solo pretendía averiguar 

en qué peluquería la peinaban.


domingo, 27 de marzo de 2022

resucitar en el paredón.


 


Se alojaron en mi cerebro

con el pretexto de que pertenecía a su nido.

Tenían la razón y además

sabían dármela.

Estaba del lado de los buenos.

Encendí le mecha

y estalló la bomba.


Yo amaba a mi pareja,

ella me besaba antes de dormir.

Aún así quería morir.

Lo único que me importaba 

era que Dios me esnifara.

Necesitaba ser su droga.

 

Todo lo que logré fue 

no acertar con la colada.

Me resultaba difícil separar

la ropa de color de la blanca.


Tuve que ir a desintoxicación.

Por mi bien — me aseguraron —

si no distinguía los colores

era porque había 

tomado más suavizante

del que me aconsejaban los míos.


Estuve vomitando más de cien años.

Solo así se compadecieron de mí

y me llevaron al médico:

«Este hombre se muere.

Ni ha entendido, ni ha hecho por entender»

—dijo el matasanos.


Mi pareja me visitó en el quirófano.

«Sé que te contamino pero te amo»


La miré con la vida que me quedaba

y le pedí un beso.

Antes de dármelo me habló 

de nuestros veranos y la desnudez.


Tuve una erección y cerré los ojos.


Luego resucité y me acribillaron a balazos. 





domingo, 20 de marzo de 2022

Filosofía y tontos...








 Le dijeron que Aristóteles había dicho:

˜El hombre que está solo

o es un dios o una bestia”


Luego le dictaron que Dios

solo había uno

y se confundió.


Comenzó a matar 

buscando su identidad.


Por cada cien “cienes” de víctimas

su mujer paría un hijo.


Todo estaba bien

—agradecía a Aristóteles

sacrificando a la hija del enemigo

en la columna.


Después llegó la Ilustración

y aprendió a pensar hasta el más idiota.


¡Ahora vas y encuentras las siete diferencias!


martes, 8 de marzo de 2022

va de hostias...


 

En el patio de recreo

el abusón repetidor

roba el bocadillo 

al niño con gafas.


Nadie se atreve a evitarlo.


«Normal —dice la abuela ciega —,

es mejor que pierda uno

a que reciban hostias todos».


Uno de los amigos del “gafas”

propone un plan:

«Por cada hostia que dé el abusón

nosotros podemos darle diez»


Todos asienten…

las matemáticas no mienten. 


«Tened en cuenta que 

los números se cuentan —

dice la abuela ciega —, 

 y las hostias se reciben».


En el patio de recreo

el abusón repetidor

vuelve a robar el bocadillo

al niño con gafas.


El resto de alumnos

esperan a que “el gafas”

haga algo inesperado

y que el abusón aprenda la lección.


«Perdéis el tiempo…

—dice la abuela ciega —, 

la memoria no alcanza 

más allá de cien años».


Y luego va la vieja y se muere mientras duerme.


¡Hay que tener mala hostia!


domingo, 27 de febrero de 2022

cuestión de dopamina


 

Me preocupan mis arrugas

mientras Europa se desgasta.


Soy así: 

trivial.


Mi monedero es más importante

que la salud de cualquiera

que no lleve mi sangre.


No se trata de egoísmos.

Es cuestión de achaques,

intereses y de las veces 

que alguna pareja te haya dejado 

por alguien más feo.


Algunos hablan de economía,

los más pobres de patrias y porvenir

y los muertos se retuercen

como el perro que se mea

y trata de hacértelo saber 

ladrando.


Al final es una cuestión de dopamina.


Si te apetece follar no empezarás una guerra.

Si estás aburrido de dar por culo

solo te queda una salida:

 Internet y sus mentiras.


Eso… o mirarte al espejo

y rezar al dios que más se te parezca

confiando en que no estemos hechos

a su imagen y semejanza. 


domingo, 13 de febrero de 2022

El perro de mi pareja y San Valentin


 

El perro de mi pareja se moría.

Había escogido el día de San Valentín.

«Por amor» —me dijo mi chica.

«Por joder» —pensaba yo.


Suelo creer que las cosas pasan por algo

y que algo pasa cuando 

uno desea que todo siga igual.


Luego están los malos olores,

la fruta que se pudre

y los distintos tipos de diversión

que hacen que la vida de cada cual

cueste lo que cuesta.


La memoria, los semáforos en ámbar

y demás cosas inexplicables

suponen que vea la televisión

cuando se me acaba la cerveza.


Si me preguntas sobre los besos con lengua

tengo una respuesta clara:


Si te saben a San Valentín

es que nunca has visto sufrir a tu pareja

por su jodido perro. 





sábado, 1 de enero de 2022

esas cosillas...









Compré dos regalos.

Era su cumpleaños.

Uno no funcionó,

el otro se le olvidó 

en la parada del autobús.


No era un buen comienzo

del nuevo año.


Llamé al presidente del gobierno

y me dio largas.

La policía me ayudó

pero el ayuntamiento 

ya había retirado la linea 13.


«Que algo pase no deja 

de pasar presuntamente.

Según publiquen los diarios

de mañana podremos hacer. 

Las leyes “ban” y “bienen”

según “combiene”» —me dijeron.

¿A quién? —pregunté intrigado.

«A los que corrigen la ortografía»

—me aclararon.


Les di las gracias por la “m” antes de la “b” 

y me subí a un puente.

Era hora de saltar.

La vida no superaba la cadena del frío

y comer por comer 

no estaba bien visto.


Observé mi alrededor

y vi a mi pareja y a su hijo en casa.

Era hora de deberes…

él era el gato que mira a la pared.

Ella una pizarra.


Me dio la risa.


Me acordé de cuando solo esperaba

y de algún momento incómodo en aquellas camas que visité

y que desafiaban.


¿Qué le regalarías a una mujer que lo tiene todo?

(Esta frase es de la película The Game.

¡Ojo! No todo se me va a ocurrir a mí)


Por cierto…

ella me siguió queriendo.