domingo, 14 de noviembre de 2021

una despedida


 (Para T.C.)

Me descubriste cuando te encontré.

A veces sí y a menudo demasiado.

De todas formas nunca y casi nada.

No por ti sino por mí.

Es lo que tiene el Purgatorio.

Nadie se redime sin atender a otro.

 

Me alegra tu ascensión al cielo

porque nunca te consideré Ícaro.

Vuelas sin necesidad de plumas

y eso que por alas te supones muletas.


No me despido porque no me faltas.

Quien te enseña se queda para siempre.


De vez en cuando una postal.

Cada hotel será un buen desayuno.

Te merezco por lo que me has dado

y no te mereces sino lo mejor.

 Por eso ni te deseo suerte.

¿Que sentido tiene hacerlo

cuando solo las hadas visitaron tu cuna?


¡Olvídame!

No es una orden…

Es un deseo….


Siempre he querido perderme.

 y tú tienes algo que me descubre.


Por si sirve de algo te diré que

te estaré echando de menos

aunque veas que me divierto

 con otra en el muelle.




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