viernes, 22 de julio de 2022

Tres mujeres...

 



Me quedé vacío y sin palabras.

Me regalaron un libro.

El suelo tembló

y la tierra me acusó de aburrido.

Escalé la gran montaña

buscando su sabiduría.

Tres mujeres me preguntaron 

a quien buscaba al
llegar a la cima.

Una estaba vieja, la otra era mayor

y la tercera, quizá por joven,

 se escondía entre ellas.

Les pregunté qué había que saber

sin atreverme a mirarlas.

Las tres se rieron cuando apareció

el Maestro.

«¿De qué se ríen?»

—le pregunté ofendido.

Y el Maestro, con una sonrisa,

mientras me indicaba con su dedo

la escalera de incendios

me respondió: 

«¡Véte tú a saber!».



jueves e infidelidades

 



Cogió el tren en sentido contrario.

Cuando el revisor le pidió el billete

se bajó las bragas y le ofreció

compartir un helado.


Se casaron en la estación anterior

y nunca llegaron a su destino.

Ella se llamaba Vida

y él Ocaso.



Prefirieron no tener descendencia,

visitar los cementerios los domingos

y pasear por los paritorios

 los lunes a primera hora.


Ella le fue infiel a eso de un jueves.


Por lo visto Ocaso

estaba muy seguro de sí mismo

y eso hacía sentir a Vida

como una mujer a la deriva.


 

viernes, 15 de julio de 2022

Cumpleaños...


 

Se murió y ella lo entendió mal.

Claro que la amaba.

Quería irse porque no se soportaba.

Lo había dejado caer 

durante alguna cena con ensalada.

La vida le sabía a tragedia

sin el aderezo de la muerte.

No leía las necrológicas

porque se sentía desafortunado.

Había vivido 

y por mucho que se empeñaran

los chicles sin azúcar

la vida provocaba caries o diarrea. 

Nadie le regaló por su 52 cumpleaños una soga

aunque sí una maceta con un joven nogal.

Luego el más viejo de sus vecinos

le obsequió con sabiduría de escalera:

«Buscar el sentido a todo esto es más

perjudicial que el tabaco y el alcohol».


Putada que los psicólogos

fueran más caros. 

Un mes de terapia equivalía a 

500 cervezas y 150 cigarros

y el resultado no era inmediato

 ni definitivo.


Tuvo guasa su deceso.

Resbaló en la bañera

mientras escuchaba 

It’s my life” de Bon Jovi.

Su pareja escogió la novena

de Beethoven para el funeral

(hay quien dice que por venganza).