miércoles, 12 de diciembre de 2018

el último golpe.






El último golpe le recordó 
al sabor de la tierra
que le hizo tragar el matón del colegio.
Pero esta vez no había ningún Luis Carlos
ni nadie que se apellidara Alegre
propinándole una paliza.

Ni siquiera puños o piernas.

Podía abrir los ojos y mirar alrededor
que no vería venir la siguiente patada.

«¡Madre!» imploró.

"Madre" contenía todo lo que necesitaba decir.
Pero "madre" hacía tiempo que se mecía
entre la amnesia y los recuerdos estúpidos.

"Madre" ya no era ni siquiera padre.

Madre era cemento y aceite.
Yerma. 
Madre era saco de grano podrido,
exceso de una próspera cosecha.
Madre se había ido
dejando sobre la cama
su último y más desgastado vestido
y un segundo apellido.

Por eso no dudó en derrumbarse.
Más allá del suelo no había "peor".

En eso consistía.

Esperar hasta que el arbitro
 contara sus diez y lo diera por KO.
Levantarse antes suponía más golpes.
Quedaban rounds.

¿Cuántos huesos rotos necesita un hombre
para que lo declaren inútil en el ring?

«¡Levanta!»
 se escuchó gritar
 a una mujer entre el público.

Por lo visto era la hija del alcalde
que esa misma tarde se había afiliado
al partido de la oposición.










martes, 4 de diciembre de 2018

me lo advirtieron.




Me lo advirtieron.

La vía atraviesa el verano
y su tren estaciona en tierras expoliadas.
El dios de los mendigos
visita alcohólicos anónimos los sábados
y mientras tanto sus fieles
se agolpan alrededor de la fuente
a la espera de que se separen las aguas
 y abra el bar de la esquina.

No hay trago sin promesa
ni promesa sin burla del pasado.
Las mujeres van y vienen del mercado
en busca de una religión que las acepte
como ángeles o consejeras.
Mientras tanto la novela rosa
vuelve a ocupar
los escaparates de las librerías.

Algo es algo.

Es un error dotar de sexo a las especies.
Simplificaría las cosas hablar de A y B.
Siendo A quien no soporta a B
 (salvo en el momento del orgasmo)
y suponiendo que sea B
 un ser vivo capaz de escribir su propio nombre.

Todo es ingeniería y poesía.
Armas y palabras.
«El amor es la herramienta del poeta»
—dijo el Poeta tras abandonar a su familia.

Me lo advirtieron.

Si sigues colándote entre bastidores
no disfrutarás de la obra.
Pero fui niño de tempranas hambres
y no pude evitar interesarme
por los muslos de las cupletistas.

A partir de ahí
saber e ignorancia por partes iguales.
"Ires" y "veniretes"
desde ningún lugar hacia ninguna parte.
Sonrisas ante la adversidad,
lágrimas cuando llega lo bueno.
Navidades en la pobreza
y cuaresmas llenas de felicidad.

Me lo advirtieron.

Como te atrevas a salirte del tablero
maldito hijo de puta...

...serás feliz.







domingo, 2 de diciembre de 2018

una buena trompa






La luna hiere al búho.
Los hombres se entierran en minas
a cambio de enfermedad
y dinero para sus crías.
Todo parece ir según lo previsto.

La humanidad está en peligro.
El Gran lobo ha dejado de aullar.
En las aceras no se baila si llueve
y hay más policía de paisano
que uniformada.

No preguntes a tu dama
por qué reza por sus hijos
mientras peca en los brazos 
de otro tío.
La respuesta te espantaría
y te haría correr hacia las camas
del gimnasio de tu barrio.

No amanece porque sí.
Las nuevas tendencias dicen que amanece
porque el universo te quiere ganador.
Ni mediocre, ni gilipollas.
Seas lo que seas eres la razón
por la que los demás han de soportarte.

Ningún dios es ya el Alfa y la Omega
Eso ahora es cosa de concesionarios.
Lo importante es que mientras conduces
escribas la historia de tu propia divinidad
y que crucifiques a tu hijo
en la madera de las video consolas
cuando te lo ponga difícil.

Es tan simple como todo lo demás.
Tan "encrucijado" como una madeja de alambres
para un ferretero con clientes a la cola.

Mientras, el amor sigue fabricándose
en los calendarios de los grandes almacenes
y los enamorados se besan
pendientes de la mercancía 
del resto de vagones.

Nada vale tanto como te dijeron
y lo que te queda por pagar es el "carpe diem"
de los bancos que te lo vendieron.
La manada ya no obedece al instinto.
La evolución está a la deriva y
en manos de "la inteligencia emocional".

Todo esto el Gran lobo lo sabe:
Así es la naturaleza.
Mata para crear.
Crea para mejorar.
Mejora para matar.

Así que el Gran lobo se retira a morir.
convencido de que los elefantes
 escogieron bien
el lugar donde enterrarse.

A fin de cuentas...
todos llevaban una buena trompa.