miércoles, 24 de mayo de 2023

Amén









Rogué al cielo respuestas

y me rompí el tobillo en un bordillo.

Me acordé de sus pies 

y fantaseé con tener suficiente dinero

para comprar lo que se me antojara.

Fue más tarde cuando la conocí de verdad.

Su precio rondaba mi salario de seis meses

y una de esas separaciones que desconciertan.

Amén —escuché afirmar al cura.

¡Venga ya! —exclamé repasando el catecismo.

El sacristán me regaló un libro de historia

y una frase amable que me invitaba

a no pisar más su iglesia.

Cientos de años más tarde lo entendí todo.

El mar impresiona porque 

nadie quiere morir ahogado.


Amén —me susurró una ola

mientras ella se descalzaba en la playa.


gabardinas en días de sol


 

El hombre de los caramelos

me ofreció pescado a la salida del colegio.

No le quedaban más dulces

y necesitaba cubrir sus necesidades.

Recordé el consejo de mis padres:

Si un desconocido te habla

adviértele de que a todos nos va 

bastante mal. 

Al hombre de los caramelos 

le sorprendió mi respuesta.

—Eres un chico lleno de sabiduría…

¿por qué no vienes a mi casa 

y me enseñas a ser mejor hombre?


Desde entonces sigo vivo pero confuso.


los consejos de la bruja borracha del bosque



La había advertido
con lo de besar al sapo:
—Que se vuelve príncipe...
que deja de ser sapo y se vuelve príncipe.

Pero... ¿quién iba a tomar en serio a 
la bruja borracha del bosque?