martes, 8 de marzo de 2022

va de hostias...


 

En el patio de recreo

el abusón repetidor

roba el bocadillo 

al niño con gafas.


Nadie se atreve a evitarlo.


«Normal —dice la abuela ciega —,

es mejor que pierda uno

a que reciban hostias todos».


Uno de los amigos del “gafas”

propone un plan:

«Por cada hostia que dé el abusón

nosotros podemos darle diez»


Todos asienten…

las matemáticas no mienten. 


«Tened en cuenta que 

los números se cuentan —

dice la abuela ciega —, 

 y las hostias se reciben».


En el patio de recreo

el abusón repetidor

vuelve a robar el bocadillo

al niño con gafas.


El resto de alumnos

esperan a que “el gafas”

haga algo inesperado

y que el abusón aprenda la lección.


«Perdéis el tiempo…

—dice la abuela ciega —, 

la memoria no alcanza 

más allá de cien años».


Y luego va la vieja y se muere mientras duerme.


¡Hay que tener mala hostia!


domingo, 27 de febrero de 2022

cuestión de dopamina


 

Me preocupan mis arrugas

mientras Europa se desgasta.


Soy así: 

trivial.


Mi monedero es más importante

que la salud de cualquiera

que no lleve mi sangre.


No se trata de egoísmos.

Es cuestión de achaques,

intereses y de las veces 

que alguna pareja te haya dejado 

por alguien más feo.


Algunos hablan de economía,

los más pobres de patrias y porvenir

y los muertos se retuercen

como el perro que se mea

y trata de hacértelo saber 

ladrando.


Al final es una cuestión de dopamina.


Si te apetece follar no empezarás una guerra.

Si estás aburrido de dar por culo

solo te queda una salida:

 Internet y sus mentiras.


Eso… o mirarte al espejo

y rezar al dios que más se te parezca

confiando en que no estemos hechos

a su imagen y semejanza. 


domingo, 13 de febrero de 2022

El perro de mi pareja y San Valentin


 

El perro de mi pareja se moría.

Había escogido el día de San Valentín.

«Por amor» —me dijo mi chica.

«Por joder» —pensaba yo.


Suelo creer que las cosas pasan por algo

y que algo pasa cuando 

uno desea que todo siga igual.


Luego están los malos olores,

la fruta que se pudre

y los distintos tipos de diversión

que hacen que la vida de cada cual

cueste lo que cuesta.


La memoria, los semáforos en ámbar

y demás cosas inexplicables

suponen que vea la televisión

cuando se me acaba la cerveza.


Si me preguntas sobre los besos con lengua

tengo una respuesta clara:


Si te saben a San Valentín

es que nunca has visto sufrir a tu pareja

por su jodido perro.