sábado, 21 de julio de 2018

Todo el mundo lo sabe.





Los corazones olvidan más tarde
cuando los separan 400 kms de distancia.

Todo el que tiene uno lo sabe.

Por eso nunca debes alejarte para olvidar.
Acércate todo lo que puedas a lo que
pretendas dejar atrás.
Bésalo, atiéndelo, entrégate.
Es la mejor manera de cicatrizar 
las heridas que te haya provocado.
Y cuando las llagas se cierren
te sentirás escurridizo como 
un gato acorralado por un gordo con hambre.

Todo el mundo que tiene gatos sabe de lo que hablo.
Conste... no todos los gordos con hambre han fracasado.

Y por eso me preocupan tus maletas, cariño.
Me asusta pensar en tus llamadas a media noche
reclamándome lo que no me dio tiempo a darte.
Culpándome de no existir ya.
Tarde o temprano lo harás. 
Nadie que se haya ido perdona
al que se queda, vive y cambia. 

Todo el mundo que se quedó lo sabe.
Todos los que se alejaron continúan indignados
y confundidos.

Así que te recomiendo que no sigas mi consejo.
Cualquiera que se atreva a darlos 
no es sino un idiota que no entiende
nada más allá de lo que puede sacarse
de una buena lectura. 

Todo el mundo lo sabe.

Los consejos no son sino tierra quemada
por edades que no acumularon
más sabiduría que la de la derrota y el miedo.

Suerte.
















jueves, 12 de julio de 2018

La RAE lo sabe todo sobre nosotros.





¿Quién se queda tras la puerta cuando te vas cariño?

¿dónde está tu hogar?

¿quién se va en realidad?

Podría parecer que eres tú.
Aunque...

¿Es posible que lo haga alguien que nunca llegó?

¿Sabías que uno puede quedarse solo
incluso no habiendo conocido 
a nadie más que a sí mismo?

Es fácil de explicar
aunque no tanto de entender.
Para hacerlo hace falta
conocer tres reglas básicas:

1. No se existe si no se tiene nada que ofrecer.
2. No se puede ofrecer nada si uno tiene miedo.
3. Tienes miedo... ergo existes. 

¿Fácil no? 

No es más complicado que el puzzle
que pretendes montar juntando 
las piezas de tres cajas distintas.

Con esto no te pido que 
subas las escaleras y regreses.
Sería considerarte la X a despejar
y reconocer que hay una ecuación
 que resolver.

Ni tú ni yo sabemos de matemáticas.
Crecimos leyendo las páginas que quedaban,
tras la lectura y censura de nuestros padres,
de la Interviú semanal. 
Y hasta donde me alcanza la memoria
los "follares" se mostraban descuartizados
en sintagmas sobre los que luego
nos examinaban en la escuela.

¿Cómo aprobar si Cervantes nunca habló
de ninguna polla caliente
que el ministro del interior 
hubiera llevado a Acapulco?

Por eso no puedo responsabilizarte de nada.
Por eso no puedo mas que considerarme el culpable.

Digan lo que digan los psicólogos.
Cuando dos personas se aman 
siempre hay una imbécil y una idiota.

Y es muy posible que no sepas la diferencia.

No te preocupes ni te ofendas.
No se trata de ser más o menos culto.

Es una cuestión de curiosidad.

La RAE lo sabe todo sobre nosotros.

No hay nadie que se escape.

NO HAY NADIE QUE NO SEA VOCABULARIO.
















miércoles, 4 de julio de 2018

ella y sus cuaresmas.





Las oportunidades se suceden a sus espaldas.
Ella no las ve.
Cree que un dios cabreado
la ha elegido para sustituir a su hijo
en su ascensión al Calvario.

Ella es, o se ha hecho así:

Única y abandonada, 
y solo los fariseos saben 
hacerla sentir bien.

Yo mientras tanto le doy el beso de buenas noches
y rezo al único demonio que aún me escucha.
Le ruego que la saque de su insensatez.
Le suplico que le muestre la verdad.

«¿Cual de ellas?» me pregunta.

«¿Quién te está rezando?» le pregunto yo.

Y me entiende.
Por algo es demonio.
Porque está más que capacitado
para comprender las miserias del hombre.

Al amanecer, recién ella abre los ojos,
le pregunto por sus sueños.

No ha dormido bien.
Se lamenta de su vida.
No está contenta con la suerte 
que le dan sus dados.

Y mientras lo dice
una copa de vino vacía estalla 
en la estantería donde guardamos la vajilla de la boda.

Yo sonrío.
Sé que mis plegarias han comenzado a dar sus frutos.
Mi demonio ha decidido echarme un cable.

No pasará mucho más tiempo hasta que se folle a otro
y pueda usarme a mí de excusa para otra de sus cuaresmas.